Jorge Valdano: Leyendo el fútbol.

Posted By on abril 17, 2018 in Nuestros Filósofos | 3 comments

Jorge Valdano: Leyendo el fútbol.

Foto: Lupe de la Vallina

Aquellos que ya tenemos cierta edad y que disfrutamos del futbol recordamos a Jorge Valdano por su inigualable trayectoria como jugador y posteriormente como entrenador. Pero aquellos que además del futbol tenemos ciertos intereses intelectuales, disfrutamos de algo que en ocasiones pareciera un rara avis o una especie en extinción: de su maravilloso don de la palabra. Gracias Jorge por tanto, por ser un ser único: de los pies a la cabeza.

Mia Men

Leer no te ayuda a jugar mejor al fútbol, pero te ayuda a asumir la profesión de otra manera. Para mi jugar ha resultado siempre un placer; el juego es algo que está fuera de la realidad y siempre consideré el fútbol como una ficción que me apasionaba.

Cuando llegué a España, en una revista que se llamaba Triunfo, empecé a leer artículos de Vázquez Montalbán, que vinculaba el fútbol a la identidad, el fútbol a la política, el fútbol a la sociedad.  Eran aquellos artículos en los que hablaba del Barça como “el ejército desarmado de Catalunya”, conceptos que tendieron un puente entre esa expresión que yo creía puramente física y un nuevo significado intelectual. Y lo cierto es que para mi, desde ese momento, el fútbol empezó a significar otra cosa, empezó a tener otra profundidad. Me sentía representante de algo que tenía otro espesor, que iba mucho más allá de una diversión.  Al fin y al cabo, uno representa el orgullo de gente que paga una entrada para ver a su equipo.

Lo curioso es que mis inquietudes intelectuales, para un cierto periodismo, me convirtió en filósofo; pero no me lo decían para elogiarme, me lo decían para insultarme, lo cual da una idea de lo que era el fútbol en España hace 40 años, que es más o menos cuando llegué yo a este país.

Con el tiempo la cultura se abrió a las emociones, a la moda, a la cocina, y también al fútbol, y aquello que empezó siendo un insulto se terminó convirtiendo en un elogio.

3 Comments

  1. Adriana Vertut 19 abril, 2018

    Entendí las referencias presentes en este texto. Vemos que las cosas no son realmente lo que son, sino que tienen un doble sentido y que ese doble sentido que les atribuimos, puede llegar a tener gran importancia, hasta el punto de cambiar una sociedad.

  2. Rigoberto 20 abril, 2018

    A veces lo que empieza siendo un insulto se acaba convirtiendo en un elogio, pues en un principio se le atribuye el fútbol a cualquier aspecto menos al de la cultura. Es entonces cuando te llaman filósofo pues te acabas convirtiendo en uno reflexionando como un tema tan apasionante como cualquier otro que es el fútbol. Pero pasan los años y lo que en un principio te parecía un insulto se acaba convirtiendo en un elogio pues se le atribuía a la cultura el saber de fútbol.
    Lo que es considerado cultura va cambiando con el paso del tiempo.

  3. Florencia 3 mayo, 2018

    Este escrito demuestra que las correspondencias que se hallan en muchas corrientes (como el deporte) que no tienen una relación directa con política o con la cultura acaban teniéndola si les damos un sentido o, simplemente, nos abrimos de mente.

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